martes, 19 de marzo de 2019
LA OTRA VUELVA
Nos quedamos dormidos, Wally se tiró a la pileta que tiene en el casco del viñedo con mi celular, ahi fueron todas mis fotos y videos del título.
En los festejos se exterioriza sin pensar, y hay lógica que no puede analizarse.
Salimos desde Reducción hasta el aeropuerto con un vecino que se dignó a alcanzarnos y se había contagiado de nuestra felicidad.
Al aeropuerto llegamos a tiempo pero teníamos hambre.
Antes de la sala de pre embarque pedimos lo que había en la carta, sólo unos sandwiches.
Se demoraron en traerlos y cuando vinieron no tenían jamón, ni rúcula ni nada de lo que prometían.
Reclamamos y se demoraron otro tanto en traerlos.
No habíamos hecho el check in en la línea low cost de las nuevas que nos depositaría en Córdoba donde estaba el coche del Fechu Van Tuyne.
En realidad no lo habíamos hecho el Lito y yo, El Fechu y el astrónomo si.
Pero la sorpresa fue para todos, cuando terminamos de almorzar
Ellos pudieron entrar a la sala de pre embarque, nosotros no.
Y en estas líneas no hay lugar donde reclamar, porque todo es virtual y una hora antes se cierran las puertas de todo.
Todavía hoy tenemos dudas de si el vuelo existió porque los que pudieron entrar a la sala de pre embarque no pudieron embarcar porque no había empleados en el mostrador previo al túnel que te deposita en el avión.
Mucho menos en los mostradores externos donde despachás el equipaje y exhibis el pasaje y la documentación.
Fechu y Chispa volvieron,
Con el Fede reclamábamos en cualquier lado.
Esa aerolínea no existe, entre otras palabras nos dijeron.
Pero no estábamos sólos, había un cordobés y un muchacho de La Plata que se quejaban y escuchaban nuestras charlas.
Teníamos que buscar el auto que Fechu había dejado en Córdoba.
No había micros hasta el otro día y los vuelos eran sólo hacia Buenos Aires con conexión a Rosario con precios desorbitantes.
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