sábado, 27 de abril de 2019

EL CUMPLEAÑOS DE FUNCHO




Funcho es Alfonso, una persona de luz, de ojos que brillan bondad, correcto, pulcro, eficiente, sincero, sin doble discurso.
Un sábado feliz comentó en el grupo de sus ex compañeros de secundario a quienes comenzó a frecuentar tras 20 años que esa noche iba a festejar su cumpleaños.
Se levantó temprano, compró la bebida y la comida.
Su esposa preparó la vajilla, vasos, servilletas y un mantel con niños felices pateando una pelota clásica de soccer. Se veían en ellos distintas peripecias  en los dibujos, un taco, una chilena, una rabona. Se trataba del dibujo animado nipón llamado "Los Supercampeones" donde Oliver Aton es el protagonista.
Las respuestas a su invitación no pararon de llegar justificándose.

"No puedo, es el cumpleaños de mi señora"
"Perdoná pero hoy tengo una cena a beneficencia de niños pobres por lo cual nos juntaremos a comer en abundancia", entre otros alegatos.

El forro prepotente del grupo dijo que "aquel que no quiere hacer algo busca excusas" y hubo un instante de pausa en ese grupo de whatsapp.

Charly avisó que tenía una fumada de porro comunal con la gente de la localidad de Andino y Tito, finalmente, fue el más elocuente en su justificación:

"Yo sé que va a sonar a verso pero tengo un gremlin en el cielorraso y no lo puedo sacar. En un rato vienen del EAMBHGTyOM (equipo anti magos, brujas, hadas, gremlins, trolsy otro seres mitológicos) a ver si lo sacan con algo,me dijeron q hay q prenderles una bolsa de papel con bosta de burro unicornio, acá en Argentina solo se consigue en Bialle Masse y el tipo q tiene los burros unicornios está jodido de la gota porque come mucho chivito y tiene alto el ácido úrico y se lo llevaron a capital Federal para un tratamiento. Mientras tanto el gremlin de mierda no me deja dormir y tengo q ver cómo lo saco y para colmo sale de noche y yo esta noche quería hacer un pollo al disco y no sé si voy a poder. En definitiva, si resuelvo el tema del gremlin chiflo."

Alfonso sonrió. Y esa noche a pesar de algunas ausencias notorias fue feliz igual soplando las 39 velitas en una torta con dos arcos y jugadores de su amado Newells vs Central.

viernes, 26 de abril de 2019

CENTRAL CAMPEÓN DE LA COPA ARGENTINA

Caruzzo patea el penal y se mete esquinado, abajo, y sale corriendo para un costado, en el trayecto al banderín del córner se da vuelta y llama a todos sus compañeros que están en el círculo central.

Comienza la carrera alocada y plagada de lágrimas de felicidad del capitán Marco Ruben, Néstor Ortigoza entre muchos.

Washington Camacho entra  con dos compañeros que le hacen una silla de brazos, no puede caminar porque se lesionó durante los noventa minutos.

Todos quieren abrazar a Caruzzo, en esa corrida va toda una ciudad, va todo un pueblo.
Van los obreros del ferrocarril que en la víspera de navidad, en un bar en el año 1889 decidieron fundar un club que tenía una cancha en la zona del cruce Alberdi donde un vagón oficiaba de vestuario y tribuna.

La popular y las plateas son un sólo abrazo y un sólo grito "dale campeón". Asi lo anuncia el autotrol del estadio malvinas argentinas.

Gente de todas las edades, clases sociales y sexo se abraza.
El Patón Edgardo Bauza dirá que esta es la mejor copa que ganó en su larga y rica trayectoria como entrenador por una razón muy simple "la gané con central".
El arquero  Jeremías Ledesma, uno de los héroes de la noche en la cual se recibió de ídolo dirá antes las cámaras llorando que " se lo dedica a toda la gente, que no tiene un mango y viaja igual,  a su familia y a su abuelo que lo está mirando desde el cielo".

Vendrá la premiación, los papelitos, alzarán la copa y darán la vuelta.
Nadie quiere que el tiempo se detenga.
Comienza a sonar la canción brillante sobre el mic de Fito Páez, todos sonríen y comienza un aplauso vikingo que es interminable.

El Patón avisa que la ciudad será una fiesta por varias semanas, que el sabe lo que es Rosario.
El epicentro de los festejos será nuestra ciudad en todas sus zonas pero también lo será la calle Aristides de Mendoza y en un montón de puntos del país y del mundo habrá un canalla festejando feliz.

La noche será muy larga, una moza pregunta si no venimos de otro país, todo es alegría, cánticos, bocinazos en Mendoza. Somos vikingos en ese momento, vikingos canallas re locos. hay algo de escocés en nuestro gen, país de origen de colin bail calder el primer presidente del club.

Esa noche no duerme nadie, algunos se quedan allí esa noche y el fin de semana, otros emprenden el regreso a Rosario.

Al otro día la Escribanía Battagliotti lucirá un cartel en su puerta que dice "cerrado por campeonato", aparecerá un video que se hará viral de un hincha que será apodado el chinvenguencha y será un fenómeno mundial, en el video luce un gorro tipo piluso, cual capitán, personaje de alberto olmedo que en algún lugar también se está riendo eternamente.

Aparecerá otro video del Colo Gil brindando de largo con una sidra marca 1889 que será la bebida por excelencia de ese fin de año en Rosario

El Noke restaurará el mural de Roberto Fontanarrosa en el lugar donde se fundó el club una vez más.
Diciembre es una fiesta de por si en fechas patriotas canallas.
Vendrá un partido a la semana entre el equipo campeón y viejas glorias. Estará Omar Palma, estará el Kily González y por supuesto el prócer Aldo Pedro Poy quien dará el puntapié inicial.

El espiritu de Don Ángel estará siempre latente desde el parque frente al gigante de Arroyito que lleva su nombre.

Cantará el Pájaro Gomez con Vilma Palma antes de ese partido.

A los quince días habrá una caravana desde el gigante hasta el monumento y luego se celebrará el cumpleaños en el caribe canalla y en el cruce Alberdi el cual es cortado para los fuegos artificiales y música en vivo. Al otro día se correrá una maratón.

Rosario vive una de las fiestas más grandes y duraderas en años.

Es que central salió campeón luego de 23 años y eso amerita un festejo a su altura.

miércoles, 24 de abril de 2019

SAINT LOUIS

Cruzamos la desértica y larga  ruta que une Mendoza con San Luis, territorio por excelencia de la familia de políticos Rodriguez Saá.
San Luis me remite a un viaje mano a mano con mi viejo a un hotel en Potrero de Los Funes, una maravillosa zona que es como una pileta gigante rodeada de montañas y de verde.
También me recuerda a una noche comiendo una pizza en cercanías de la típica plaza central, rodeada por una iglesia y algún edificio de la administración pública.
Recuerdo que aquella vez hubo un conflicto docente por el cual en un año casi no hubo clases.
Estoy hablando estimativamente del  2004. Además, aparentemente, hay algo referido a una carga impositiva menor para las empresas que figuran con domicilio legal allí, es por eso que es muy común observar al costado de la ruta plantas de distintas marcas que carecen de movimiento.


Al trasponer el límite entre las dos provincias nos paró un control policial que está apostado debajo de un arco de hormigón que está por encima de la ruta y nos da la bienvenida.
El cordobés aminoró la marcha y el policía miró el interior del auto.
Yo iba de copiloto y pensé "andá a saber que lleva este en el auto".
Le pidieron el carnet y el cordobés tiró su mejor sonrisa alegre, lo exhibió y seguimos camino.

Los temas que tocamos fueron  variados, a que se dedica cada uno, música, familia, la vida en general.
El hincha del lobo nos contó que se dedica al turismo, que trabaja en Córdoba pero que viaja por todos lados. Incluso nos hizo  una invitación a un hotel en Carlos Paz para el verano.

Después nos habló  de la idioscincracia del tripero, como también le dicen a los de Gimnasia, de la costumbre de no poder ganar nada, tan  sólo ese título de la Copa Centenario de la AFA ante River Plate en 1991.
Recordamos las formaciones, Enzo Noce, Dopazo, Ortiz, los mellizos Barros Schelotto y Hugo Guerra, entre otros.
Fue una copa que se disputó una sola vez y en la final los quisieron cagar y el arquero del lobo contuvo un penal que había sido mal sancionado.
Se sorprende lo que sabemos sobre su equipo, es que el fútbol también es cultura, son ciudades, momentos, estadios, hechos históricos, datos.
Por supuesto en la previa de la final en Mendoza me estudie todo lo referido a nuestro rival, lo cual reforzó aún más mis conocimientos preexistentes.

Le conté que una vez salí  del estadio del Bosque, como se conoce popularmente al estadio Juan Carmelo Zerillo, ubicado en 60 y 118 donde el Gimnasia hace las veces de local, con mi amigo, el escribano, Pablo Pucho Battagliotti luego de haberse armado lío en la tribuna, incluso habían tirado balas  de goma.
Eso fue al final de un partido estando ambos equipos en el Nacional  B y, al estar caminando solos por el bosque, nos dimos cuenta que bordear todo el estadio para buscar el auto, por una calle lateral. Quedamos regalados entre las miradas sospechosas de algunos hinchas locales que merodeaban la zona.  Fue el momento de correr ante la duda producto de la adrenalina de la cancha.

Con el astrónomo lo volvimos loco al tripero con la información. Nos reíamos los cuatro.

Luego nos contó que el d.t. Pedro Troglio es una eminencia en La Plata, tanto como su amigo Edgardo Bauza con quien compartió plantel en el mundial disputado en Italia en 1990 lo es en Central. Troglio, nos dice, es un ídolo de los grandes, que volvió siempre cuando más se lo necesitó, que está totalmente identificado con la hinchada, con su gente, que fue una pena que no se le dio en esta final, pero Central también lo merecía por todas las otras finales que no pudo conquistar.
En una parada a cargar nafta, compramos unas galletitas y agua mineral.
El platense nos siguió informando sobre la vida del Gran Pedro, nos dijo que él no era desde la cuna de Gimnasia pero que, a raíz del amor con la ciudad de La Plata, la hinchada y una pareja que tuvo o tiene allí se hizo del Lobo al que lleva, incluso, tatuado en la piel.

Evidentemente es un groso para su Club. Yo pienso un rato en el Patón Bauza y en lo charlado con mi amigo Pucho antes de la final. Si la ganábamos dijimos que íbamos a activar para hacerle una estatua en su homenaje.
Es que los números de Bauza en Central son más que elocuentes y tras esta final sumó un poroto más al ser la única persona en la historia del Canalla que salió campeón como jugador y como técnico.

Todo muy romántico hasta que el cordobés me mira y me dice hay que pagar dos lucas quinientes de la nafta.
El astronómo me mira y dice me dice "pagá vos".
Dudo un segundo pero pelo la tarjeta y pago la carga. Esta deuda con el astrónomo me persigue hasta el día de hoy que estoy escribiendo este libro, por supuesto con los otros dos amigos desconocidos no hubo problema al momento de hacer las cuentas cunado nos separamos en Córdoba.

Volvimos al auto para volver a emprender viaje y una falla no permitía que arrancase.
Otro cruce de miradas.
Que hacemos si se nos queda aca, pensé.
Se la venía bancando bastante el toyota modelo 95, no se si les conté, sin aire pero bajando la ventanilla zafaba. Pero cada tanto en el trayecto levantaba temperatura.

Arrancó nomás. El cordobés siempre para adelante sonrió y tiró algún chiste.
Todos volvimos a reír. Que argentinos somos, parece que nos conocieramos de toda la vida.
Volviendo por la ruta al atardecer, compartiendo anécdotas de nuestras vidas.

"Fue un partido duro, Gimansia por momentos propuso un poco más, el que la rompió fue Fito Rinaudo, el cinco nuestro, ese si que es un crack, otro ídolo de los máximos, ya  dijo que no se va más de Gimnasia, se va a retirar acá".

Luego el cordobés nos contó sobre como llevaba adelante la planta de producción de aceitunas, que el iba a mendoza todas las semanas y por eso estaba acostumbrado a tomar los vuelos de las empresas aéreas low cost, que era más conveniente que ir en auto.

Le gustaba mucho la caravana, nos contaba historias muy personales, era una persona muy alegre como uno ve habitualmente a la gente de su ciudad, al menos la imagen que a mi me representan.
Tenía que llegar a horario a su casa porque a la noche tenía el casamiento de un amigo.
Por lo cual comenzó a acelerar mientras sonaba uno de los compact disc que me pidió que yo elija de la guantera.
No lo dudé tenía depeche mode.

Y así mientras anochecía en el medio de una ruta argentina, dos rosarinos, un platense un cordobés movíann la cabeza y tarariabamos al palo la melodía de "I can t forget enough".
Un momento mágico.


Como corolario de este capítulo quiero recalcar algunas, la primera es que ambos técnicos Bauza Y Troglio fueron echados al mes de iniciarse el fútbol en el 2019 y que Fabián Fito Rinaudo, el héroe que jamás iba a dejar Gimnasia según nuestro amigo de viaje pasó a ser jugador nada más y nada menos que de Rosario Central....




BÁSQUET Y ACEITUNAS

Esperamos un taxi en el estacionamiento del aeropuerto. El calor era agobiante.
Apareció un taxi sin aire acondicionado que nos subió.
Ibamos a camino a no sé donde, en silencio los cuatro.
Pensé que me iba a desmayar.
Los festejos exacerbados de la noche anterior, el sol que fulminaba la chapa negra del auto y la lengua seca. Necesitaba agua.
Estaba apretado entre dos desconocidos. La estaba pasando mal.
Tomamos una ruta que no terminaba más.
Realmente fueron momentos de desconcierto total.
Luego de media hora llegamos donde estaba el auto.
Lo tenía en el lugar donde trabajaba, una planta de producción de aceitunas.
Allí estaba el hermano del cordobés.Lo primero que nos llamó la atención cuando nos bajamos fue que en la puerta había un paredón con un aro de básquet y por debajo las líneas de juego perfectamente marcadas.
La puerta de la planta estaba abierta y adentro podría divisarse la silueta de un hombre sentado, alto, con una pelota en la mano a la cual le pasaba un trapo. Era el hermano del cordobés, con quien trabajaba.

- Que haces aca vos no te ibas a un casamiento en córdoba, preguntó el hombre vestido íntegramente de basquetbolista, shorts blancos largos y musculosa de Chicago Bulls.
- si es que perdimos el avión y ahora nos vamos todos juntos en el auto hasta allá, contestó
Leandro le pidió la pelota prestada mientras yo me dirigía a una canilla al costado para tomar agua.

Al volver estaba Leandro con el hincha del Lobo picando la pelota y tirando tiros al arco.
Era todo realmente surrealista, tendríamos que estar llegando a Rosario a esa altura.
Me quedó viendo como esos dos hombres  con resaca, vestidos de remeras negras y jeans botaban la pelota y jugaban como si fuesen amigos de toda su vida.

El cordobés preparaba el auto. Luego el basquetbolista se acercó a quienes jugaban debajo del aro y les pidió que lo hicieran con otra pelota, la cual ofreció, cambiándolas.
Explicó que la que estaban usando estaba nueva y se dañaría en esa superficie de cemento.

El duelo basquetbolístico entre Rosario y La Plata siguió su curso.

Nos acomodamos luego en el auto, un Toyota Corolla modelo 95.
El hermano del córdobes, pelado  y de lentes, flaco, alto, que estaba vestido asi porque jugaba esa noche, no saludaba desde la puerta de la fábrica que tenía un cartel con el apellido de ellos y el dibujo de una aceituna feliz.

Comenzamos el rumbo hacia Córdoba, previo paso por San Luis.

DUDANDO EN EL AEROPUERTO


Mientras evaluábamos que hacer y sacábamos cuentas para volver a Rosario apareció un Cordobés que dijo, miren yo esta noche tengo que estar en Córdoba en un casamiento.
Los alcanzo hasta allá en el auto.
En Córdoba teníamos el auto de Fechu Van Tuyne.
Todos dudaron.
Lito continuó viendo combinaciones de vuelo hacia Buenos Aires y luego Rosario, para mi tenía culpa con el mismo por sus días encanado y la necesidad de estar en paz con su novia.
Fechu igual, pero por sus niños que esperaban.
Yo contemplaba la alternativa del micro pero me anoticiaron que recién había el lunes.
Estábamos todos complicados por boludos.
El córdobes hiperquinético insistía que vayamos todos juntos.
De atrás apareció otro muchacho que miraba toda la situación y muy tranquilo, nos aclaró, Muchachos yo si hay un lugar voy con ustedes.
El pibe era un hincha de Gimnasia y Esgrima de La Plata que se había quedado dormido en la puerta de una casa, no había conseguido alojamiento.
La situación comenzó a tornarse entre desconcertante, bizarra y graciosa.
Atrás nuestro Fechu y Lito encararon la boletería y sin asco pagaron un pasaje Buenos Aires.
Iban a volverse en avión. Una torta de guita.
Con Leandro no lo dudamos y aceptamos al invitación.
Quedábamos 4 justos para volvernos en auto, El cordobés, El hincha del Lobo y nosotros dos.

PATRICIA




Venía caminando por Dorrego y me aprestaba a cruzar  San Lorenzo, la cuadra donde vive mi mamá.
Me quedé pensando en todas las veces que pasé por ahí y no paré a visitarla.
Siempre estaba apurado y no tenía tiempo.
El no tener tiempo es un sinónimo de algo que no se quiere hacer.
Pensé en que que cambiará el día que ella no esté más, si es que yo no me voy antes.
Y la crucé.
Estaba hablando por teléfono en la puerta de la cochera de San Cristóbal Seguros.
Creo que es la segunda vez que veo a Patricia en el año.
La última vez había sido en la misma zona,  ocasión en que mandé al grupo de whatsapp que tengo con mis dos hermanos, Leandro y Patricio una foto que le saqué a ella. Estaba apurada saliendo de un supermercado de calle Santa Fe, con bolsas en la mano.  Tras enviar la foto, Patricio me hizo la salvedad sobre la cara de culo que tenía  ella. No sé si estaba enojada.
En esta ocasión la hallé hablando por teléfono, también con bolsas en la mano.
La saludé e iba a seguir mi camino rumbo a Tribunales pero me detuve a esperar que termine de hablar, algo que, en realidad, no ocurre nunca.
Cortó la comunicación y, acto seguido, comenzó a narrarme lo que acababa de hablar con su amiga que se encontraba en Carlos Paz.
"Me acaba de contar Blanca, que está en Carlos Paz, que allá hay una tormenta bárbara y que está todo cerrado porque se viene el rally".
Vos como estás, trabajando, preguntó respondiendo a lo cual asentí.
Después, acomodó su abrigo y me dijo: "Me voy a mi casa porque hace frío y ya estuve mucho tiempo afuera".
Nos volvimos a saludar y mientras nos dábamos la espalda me comentó: "Qué lindo sweater que tenés" y volviendo la vista comenté: "Me lo regaló Pato".
Seguí mi camino con la plaza San Martín de frente.
Estaba apurado por llegar a Tribunales


miércoles, 3 de abril de 2019

LUZ


Nos recibió el guía del estadio con el cual hablé previamente por teléfono para asegurar la visita.
Raúl es un mendocino, bostero, que nos atendió con mucha amabilidad.
Para mi, ni se imaginaba lo que iba a a pasar allí dentro de una semana.
Es más,  pensé que podía haber reticencias varias en esta visita, tales como entrar con la planta de ruda, agua bendita y pisar el césped entre otras yerbas.
Pero fue todo muy lejano a ello, faltaban aún  varios días para la final, es cierto, y éramos los únicos tarados de Rosario que estaban allí con tanta anticipación.

Primero pasamos por el museo donde están las viejas luminarias del mundial 78, el equipo de altavoces, butacas, imágenes e información  sobre la historia de su construcción ordenada de forma cronológica.
Sacamos fotos y me puse a transmitir por Facebook, algo que alteró a mis amigos, quienes a diferencia del guía están por momentos llenos de reticencias. Como las del Lito cuando se sube a un taxi en ciudades que no conoce, esa cosa de miradas, de cuchicheos y de paranoias. Muy de ciudad.
Que ojo lo que salga en la filmación, que ojo lo que decimos, fue todo medio confuso. Es cierto que lo del agua bendita y la ruda macho era un secreto pero mi intención., simplemente, era documentar lo que Raúl nos contaba acerca del estadio.
De alguna forma estaba haciendo un servicio a la comunidad, es que nuestra ciudad estaba ávida de noticias. Todo era importante, desde la capacidad del Malvinas Argentinas hasta el estado de la lesión del Colorado Gil, nuestro número cinco y lanzador.

El periodista Carlos Durand me preguntó por mensaje durante la transmisión  si había una rampa para personas con problemas motrices ya que quería llevar a su papá, y  Raúl contestó a su inquietud.
Miguel Angel Brulé, el Noke, nos mandó saludos y alguno de de sus habituales comentarios cómicos. Juampi me miraba con cierto recelo portando un bidón lleno de agua bendita.

Caminamos por los los vestuarios, por la zona mixta, la platea y, finalmente, el plato fuerte, el túnel, unos escalones y la luz.

Al final del túnel, La Luz.....el sol y sus rayos amarillos, el verde césped, el celeste cielo, el resplandor azul y rojo de las butacas del frente que en blanco forman la palabra Mendoza.
Estábamos adentro de una nave espacial gigante al pie de las montañas viajando mentalmente por una galaxia auriazul en busca de la sexta estrella.

Corrimos por toda la cancha. Corrimos y corrimos. Como hacen los chicos cuando están en un espacio abierto. Una reacción bien animal, como los perros, correr. Simplemente correr.

Y  luego nos sacamos fotos en el círculo central, en el banco de suplentes, con la platea que tiene el nombre de la ciudad de fondo, con la de enfrente techada, y fue, en el medio de tanto alboroto, que el Lito aprovechó para irse sólo detrás de un arco, sería el arco adonde iría la hinchada de Gimnasia y Esgrima de La plata exactamente una semana después, el 6 de diciembre del año 2018.
Allí, el Lito plantó la ruda macho.
Habíamos leído que para que esa planta active sus propiedades mágicas debía ubicarse a la izquierda del jardín por lo cual tomamos como referencia los bancos de suplentes, en uno de los cuales,  estaría sentado el Patón Bauza.


Mientras tanto Juampi diseminó los bidones por todo el campo de juego.

Estábamos "ultracanallas", como dice mi amigo el Odontólogo Román Máquina Didomenica, frotándose las manos.
La misión estaba cumplida.
Prometimos, si ganábamos la copa, obsequiar al guía una remera de Central y llevarle unos vinos Buhler.  Aquí, tal vez,  nos metimos solos en una nueva encrucijada, como aquellos que prometieron cosas antes de la final de la Copa Conmebol del año 1995.

Venía todo muy encaminado, no se jugaba en San Juan donde además de haber perdido una final tuvimos, estando en el Nacional B, dos partidos en una semana los cuales perdimos y no logramos el objetivo de ascender. Como decimos con Esteban son "cosas que sólo le pasan a Central", institución al cual, realmente, le ocurren cosas insólitas, de las buenas y de las no tanto.
Tampoco se jugaba en Córdoba donde perdimos las otras dos finales consecutivas.

Ahora estábamos en Mendoza, algo nuevo, donde estábamos jugando de local, parando en la finca de Wally, donde el vino es de excelencia, donde el aire de la cordillera baja purísimo, donde todo es buena onda, donde está todo bien.
Esta vez se tenía que dar.
Al menos de nuestra parte, más no podíamos hacer.


MALVINAS ARGENTINAS



El estadio Malvinas Argentinas está ubicado dentro del Parque General San Martín, al pie del Cerro de la Gloria aprovechando la topografía dela Olla, una hondonada situada en los faldeos de este cerro.y tiene una capacidad de 42.500 personas, 11 mil personas en platea popular norte y 11 mil en la sur, 8 mil personas en platea popular este y 12 mil personas en platea popular oeste más 500 personas en la zona VIP.


Fue construido para el Mundial de Fútbol de 1978, inaugurándose el 14 de mayo de ese año con un partido entre las selecciones de la ciudad de Mendoza, capital de la provincia y la localidad de San Rafael, el match salió favorable a los segundos por 3 tantos contra uno.

El primer nombre que tuvo fue el de "Estadio Ciudad de Mendoza", cambiándose por el de Malvinas Argentinas en honor a la gesta del año 1982, escribo esto justo el día dos de abril de 2019, cuando se cumple el 37 aniversario de la toma de las Islas Malvinas

Este día en Rosario hay un montón de homenajes como es habitual todos los años, en el parque del Monumento un soldado dice que los politicos se escudan en la grieta pero no hacen nada.
La grieta es un término "de moda" en argentina desde hace muchos años y hace referencia a una división de la sociedad en base a dos corrientes políticas.
Yo creo que es algo milenario y tiene correlación en una frase muy vieja, probablemente de Maquiavelo: "divide y reinarás".



En en el 2011 tuvo remodelaciones  debido a la Copa América Argentina por lo cual se recambiaron el  total de butacas, la instalación de una pantalla led de 128 m² , la reconstrucción de los sanitarios, reparaciones en la platea techada, en los ascensores del estadio, y en los accesos a este. 
Cuenta con un sistema de iluminación compuesto por cuatro torres principales y cuatro de refuerzo ubicadas en el techo de la platea. Tiene acceso para personas con impedimentos físicos, y la platea cubierta cuenta con 50 puestos para personas con silla de ruedas y 100 ubicaciones para personas con distintas discapacidades


ESOTERISMO


Salimos del Mercado de Guaymallén en el mediodía cuyano y esperamos un taxi al lado de una acequia, no pasaba ninguno y el calor no daba respiro.
Iba a dirigirme al puesto de entrada para ver si podían llamar por teléfono cuando por la calle doble mano que intersecta a una circunvalación apareció uno al cual inmediatamente le hicimos señas.

La otra parte del grupo estaba en el operativo Agua Bendita.
Le contamos al taxista de nuestro propósito, a dónde íbamos y que pensábamos hacer.
Nos sugirió una iglesia camino al estadio en la cual había una virgen de la cual era devoto y lo había ayudado en un momento difícil.

Pero como en el trayecto llegó la confirmación de Juampi acerca de que ya tenían dos bidones llenos de no hizo falta, entonces viramos para un minimercado con la finalidad de abastecernos de birras.

Quiero hacer una salvedad, no se si somos un grupo de "creyentes" en lo que a iglesia, curas, y cristianismo se refiere. Por supuesto en nuestro grupo de amigos no todos piensan y sienten lo mismo. Los hay ateos, hay  quienes  creen "hasta ahí", los que sólo creen en el Padre Ignacio, entre otros.
De hecho estábamos por hacer una mezcla de ritual pagano con la ruda macho y algo enmarcado dentro de la cristiandad, si se quiere.

De lo que no tengo ninguna dudas es en que todos creemos en el bien, en pregonarlo y que, a raíz de ello se te abren un montón de portales energéticos que te devuelven lo bueno que vos le tirás al mundo. Desde el mínimo deseo.
Por eso es importantísima la buena onda, una puteada al amanecer, ni bien te levantas, estoy convencido que te condiciona el resto del día.

Y en esta estábamos de acuerdo en que lo que hacíamos sumaba.
O sea ninguno de nosotros va jugar dentro de la cancha y podrá evitar u hacer un gol pero en la antesala tenemos la posibilidad de hacer cosas como esta que tiran buenos augurios e íbamos a hacer todo lo que esté a nuestro alcance. La ocasión era inmejorble, estábamos una semana antes en Mendoza y teníamos muchos días al pedo antes del partido.

También estábamos en concordancia sobre aquello que no íbamos a hacer.
Ya sabíamos de los "gualichos" que hubo en la final de la Conmebol del año 1995 en la que Central remontó un 0-4 y  ante el Atlético Mineiro de Brasil, del estado de Minas Gerais, un sitio plagado de pantanos  y tribus donde los rituales espiritistas están a la orden del día.
Por supuesto en Rosario también tenemos lo nuestro.
Basta acercarse a la playa pública de La Florida y ver la cantidad de "trabajos" que se descartan.
Y en la previa de ese encuentro se habló mucho de hechiceras, magia negra, ritos ancestrales y muñecos vudú. Había un cruce fuerte de energía.

Walter Buhler insiste que hace 23 años que no ganamos nada porque hay un número que tiene que ver con algo de ese partido, algo que pasó en algún minuto, algún hincha que hizo alguna promesa de ganar esa final hipotecando los próximos años sin ganar nada  y plagado de maldiciones.
Es incomprobable pero Wally no puede parar de pensar que en ello algo tienen que ver Vitamina  Sánchez y El Chacho Coudet, quien luego de retirarse como jugador estuvo en dos de las tres finales de Copa Argentina que no pudimos ganar.
Wally insiste que ellos tienen algo fuerte que ver porque tras ese partido se quedaron en el Gigante con la luz apagada, sentados en el círculo central con una linterna, una radio y un champagne hasta el amanecer. Que algo había, que esa promesa algo tenía que ver. Vitamina después se fue caminando hasta la Catedral de Rosario.

Y allí estaba con el Lito,  improvisando en el taxi una heladera con una caja de cartón llena de hielo y latas de Stella Artois. Nuestro instinto de supervivencia para estas cosas es superlativo. Somos los reyes de la improvisación.
Llegamos al estacionamiento del estadio  y allí nos acoplamos a Esteban, Juampi y Wally que llegaron un poco después con los bidones cargados con agua bendita.