jueves, 13 de junio de 2019

MERMELADAS





Oh amigo Ferni tu que duermes en la vieja casa de las cinco esquinas, en ese sector escondido del barrio Lisandro de la Torre, donde se juntan las calles Pedro Tuella y Reconquista, donde ellas bajan hacia el río con un diverso follaje que asoma desde las veredas que ofician de plateas.
Oh amigo Ferni tu duermes y es madrugada y el viento otoñal sopla y hace bailar las hojas de las acantáceas y sus periantos que quieren irse.
Y sueñas. Pero no sueñas con mundo mejor.
Simplemente sueñas para descansar y reponer energías de tu rutina.
Atrás quedaron lamentos, frustraciones y depresiones.
Todo lo que hay es paz y por eso tu sueño es relajado y natural.
Hasta roncas, tu no lo sabes pero toda tu familia que habita en la planta inferior si.
Y tienes sexo con Susana Gimenez. Es un sexo fugaz y hermoso donde la sensación está a flor de piel.
Es primavera y el aroma dulce del jacarandá invade ese cuadro, incluso pétalos de rosa decoran tu lecho y hacen un camino hacia la puerta de la habitación que en ese momento está en la penumbra, decorada con un póster de Kiss y un retrato de tu abuela Chiné, arriba del televisor cuadrado de 20 pulgadas.
Oh amigo Ferni, sonríes plácidamente y la luz de la  luna que se cuela por la ventana que da al patio interno  te ilumina.
Eres pleno y has acabado. Nadie se puede interponer entre ti y el universo.
El astro magnánime de la noche está contigo.
Pero luego ocurre algo más y la escena vira hacia otro lugar donde debes exhibir destreza y por ende, movimiento.
Y como es todo muy rápido no llegas a cambiarte y vas desnudo.
Acudes a jugar un partido de fútbol con el Flaco Landucci.
Y tu que no sabes de posiciones, de esperar en un sector del campo de juego con las manos en jarra, corres detrás de la pelota. Y el Flaco que es un midfielder con mucha lucha, y también está desnudo, no te deja tocar el balón.
E insistes, una y otra vez insistes.
Y caes, caes al piso.
Pero no al verde césped del field.
Caes sobre tus frascos con mermelada.
Porque acostumbras dormir rodeado de ellos.
Hay de todos los gustos destacándose los que tienen  frutilla, durazno, fresas, guyaba y pomelo.
La mermelada es preparada y envasadas por tu abuela.
Constituyen un verdadero manjar que ella se toma el trabajo de elaborar exclusivamente para ti, que luego las rotulas con su imagen y la frase "Abuelita".
Es que tus dotes como diseñador gráfico no sólo los aplicas a lo estrictamente comercial.
Y en la caída, amigo Ferni, despiertas y sientes un dolor muy profundo en una de tus costillas.
Está quebrada.
Deberás hacer reposo por un tiempo, sentirás como si la misma te tocase un órgano y lamentarás no poder jugar al fútbol ni tener sexo con libertad absoluta.
Paradojas de lo onírico y lo real.
Y ante la consulta sobre qué mierda hacías durmiendo al lado de unos frascos de mermelada contestarás que te encanta lo dulce y dirás que es como que le pregunten a un borracho que es lo que hace durmiendo al lado de un vino envasado en tetrabrick, pero al mismo tiempo reflexionarás y pensarás que es más sano esto último, dado que un cartón hubiese amortiguado la caída.

Fin

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