miércoles, 20 de marzo de 2019

MARC DIX

El Dr. Marcos Diez, para mi "Marquitos", es mi amigo.
Lo conocí porque vivíamos en el mismo edificio de la calle Salta 2029 yo en el quinto piso y el en el sexto. Si hubiésemos habitado exactamente una cuadra más hacia el Boulevard Oroño tal vez no hubiéramos estado en la sexta estrella del profesionalismo canalla, el al costado de la línea de cal en Mendoza, atento para asistir a algún jugador y yo en la tribuna.
Quien sabe sino seríamos una de las 22 estrellas pintadas en el Boulevard que recuerdan al número de víctimas fatales producto de la explosión de un edificio, a raíz de una fuga de gas, en lo que constituye a la fecha la peor tragedia de la historia de Rosario, la cual es recordada como la tragedia de calle salta.
En el año 2010 fue que nos hicimos amigos, nos conocimos primero a raíz de un conflicto con una moto que yo dejaba estacionada en la puerta eventualmente y apareció vandalizada y, según cuenta él, lo incriminé.
Entablamos conversación a raíz del festejo de 80 años de una vecina que vive en el mismo piso que super habitar nuestra amiga Chiche Vázquez.
Ella nos invitó por separado.
Marcos la atendía a cualquier hora ante cualquier necesidad y yo le hacía compañia ya que las nuestras puertas de mi departamento con el de Chiche estaban enfrentadas.
El pasillo era casi una extensión de nuestras casas, allí Chiche había armado un jardín con macetas.
Cada tanto le hacía alguna joda con ellas.
El tema fue que conocí a Marcos en ese cumpleños en el cual estábamos rodeados de viejas y tomando té.
Lo invité esa noche a un recital en el sótano al cual asistió.
Lo que nunca le dije era que esa noche tocábamos con Bacorales o  sea que la situación fue más surrealista aún, de tomar el té con señoras mayores pasamos a un antro bajo tierra a escuchar música tipo punk.
Ese día con los Bacorales nos disfrazamos de súper héroes, Hans el guitarrista era batman, el astrónomo el hombre araña, tito superman tras negarse a ser robin y yo batman.
Por supuesto tras ese dia especial terminamos siendo amigos, luego empezamos a jugar al fútbol juntos y la vida siguió su curso hasta que lo invité a una cena en el palco centenario del Gigante de Arroyito.
En un momento el dr Ramiro Colabianchi se acercó a nuestra mesa y nos contó sobre un proyecto que estaba armando al cual Marcos se terminaría sumando tiempo después  de forma ad honorem.
Las vueltas lindas de la vida ya que finalmente se suscitarían una serie de situaciones en las cuales terminó siendo médico de la primera división nada más y nada menos que con el Chacho Coudet.
Y de allí en más, mi amigo, oriundo de Monje, prcia de santa fe, que alguna vez quiso ser futbolista pero optó por ser traumatólogo para estar ligado al fútbol terminaría viajando por toda sudamérica con Central, visitando los estadios mas imponentes y además siendo participé de una saga histórica de triunfos canallas en los clásicos.
cada tanto iba atrás del banco de suplentes y esperaba el momento desde cordiviola para gritar "chacho ponelo a marcos diez", algo que una vez me contó que fue motivo de queja del gran eduardo germán.
"Encima viene el boludo del amigo de este y nos rompe los huevos atras del banco", algo asi.
Marquitos estuvo en Mendoza, por supuesto, como les conté al principio y algo que no pude corroborar porque no lo vi en el momento ya que mientras empataba gimnasia yo iba de un lado a otro de la tribuna buscando la boca de salida para mear, desesperado, y no se veían.
pero me contaron que el jugador tripero que hizo el tanto del empate y tiene pasado en newells salió como una tromba a gritarlo al banco canalla y, aparentemente, mi amigo se paró y lo quiso correr, algo que fue frenado por bauza.
ahora me saco la duda enviándole un mensaje

Para el año 2019 Marcos Diez dejó de ser el médico de Central, tras 4 años de una experiencia memorable que se coronó con el título, incluso sale en el póster del campeón.
No tengo ninguna duda que volverá de grande. Central es una picadora de carne, pero también da revancha.


marc dix signigica marcos diez en francés, en la época que teníamos más tiempo y mirábamos videos de central en calle salta, whisky mediante en la noche, googleabamos nuestros nombres en otros idiomas.


LOS PENALES DESDE EL BANCO

Cae el otoño del 2019 en Rosario y me introduzco mentalmente en este libro, El Patón Bauza fue despedido.
Veo la nota que le hacen en Tyc Sports donde deja varios conceptos. Niega una supuesta enfermedad, dice que los refuerzos que trajeron para esa temporada no los pidió y, sin filtro, que los dirigentes no saben nada de fútbol.
Luego de esto renunciará el vice presidente, titular de Sadop y presidente de Logaritmo Martín Lucero.
Bauza tampoco comprende como no pusieron en su lugar al Kily González y designaron a Ferrari.
La nota tiene 20 días en el momento que la estoy viendo  el Loncho Ferrari dejó de ser el técnico tras la eliminación en la copa argentina 2019 ante Sol de Mayo, un equipo amateur y no haber podido ganar al cabo de 6 partidos, dos de ellos por copa libertadores, ademas se sucedieron dos derrotas insólitas sobre la hora.
El técnico de Central hoy es Diego Cocca, incluso todavia no entrenó al plantel y ya fue recibido por El director de Desarrollo de la Conmebol, Gonzalo Belloso junto a otros dts de sudamerica, el motivo es las nuevas reglamentciones de Fifa. Entre otros están Miguel Russo que está participando en la copa libertadores con América de Cali y Jose Chamot con Libertad de Paraguay.
La pelota no para de rodar así como el mundo no para de girar, aunque los defensores de la teoría terraplanistas no estén de acuerdo.
Mi amigo Gustavo Tortá está convencido de que  la tierra es esférica justamente por la forma de la pelota.
Vuelvo a ver la definición por penales, una vez más, hay un compacto donde sólo se escucha el sonido ambiente.
Pedro Troglio arenga a los jugadores de Gimnasia, Bauza les habla con tranquilidad a los suyos quienes lo escuchan cual alumnado. Luego se detiene un rato aparte con el arquero Ledesma.
El primer penal lo patea Ortigoza, es gol. Bauza mira atento cruzado de brazos.
Es el turno de Gimnasia y el ejecutante la tira por arriba del travesaño.
Atrás se ve a al gente que festeja más que el gol, atrás de ese arco me veo a mi rodeado de amigos.
La cámara vuelve a Bauza, continúa cruzado de brazos.
Patea Marco Ruben, es gol, patea uno del lobo, pega en el pecho de Ledesma que se arroja contra el parante izquierdo.
Mi amigo, el doctor del plantel, Marcos Diez sale corriendo en redondel, como reacción primitiva.
Bauza sigue atento, en la misma posición.
La tanda se seguirá sucediendo hasta el festejo de Caruzzo hacia el córner llamando con sus brazos a sus compañeros.
Bauza sonríe y lo envuelven los abrazos.
El profe Bruno Militano lo toma aparte, y le dice algo enfáticamente al oído.
Recuerdo cuando lo conocí al profe, quien empezó a jugar al futsal en veteranos de Regatas.
Venía de la experiencia de la selección argentina con el Patón, y le dije que seguro, Bauza, iba a terminar su carrera en Central.
Bruno me decía que eso era imposible que estaba muy bien en Quito, la famosa Quito que alguna vez iré.
La vida es cambiante y al mes Bruno estaba entrenando junto a Bauza al primer equipo en Arroyo Seco.
Me acuerdo del sábado que los echaron de Central, fue un sábado a la mañana en que la noticia nacional era el deceso de Natcha Jaitt, esa noche tendríamos el carnaval de Regatas donde tocariamos con Bacorales.
Bruno, temprano, me escribió diciéndome si me podía llamar. Al toque me comuniqué con él y me preguntó los horarios del carnaval para ir con su familia.
Luego de ello me deslizó "nos limpiaron de Central", creo que ese era el verdadero motivo del llamado en realidad, contarme, dada la afinidad que se dio en ese tiempo que estuvieron al mando con el cuerpo técnico lo cual derivó en una visita con entrevista a Bauza en la pretemporada que más adelante transcribiré.

Vuelvo al momento del video que observo en youtube, las primeras reacciones tras el penal de Caruzzo, me detengo en el momento exacto en que Militano se acerca al oído del Patón.
Han compartido muchas batallas juntos. copa libertadores con Liga de Quito y San Pablo.
Esta parece, que será la última.
Le mando en este momento un mensaje de whatsapp:


[14:30, 20/3/2019] Guillermo Morales: como andas amigo, estoy escribiendo un libro tengo para rato espero poder editarlo este año antes del 6/12/19
[14:30, 20/3/2019] Guillermo Morales: leeme un toque
[14:30, 20/3/2019] Guillermo Morales: anoche vi los penales de nuevo y cuando termina de patear caruzzo
[14:31, 20/3/2019] Guillermo Morales: te acercas a bauza unos segundos largos y le decis algo al oído , te acordás que fue mas o menos
[14:35, 20/3/2019] Bruno Militano: Mañana hablamos
[14:37, 20/3/2019] Guillermo Morales: dale excelente!

Su respuesta fue contunde, con otras palabras me dijo que esto se charla en el asado de los jueves.

Finalmente una noche en Regatas me encuentro con Bruno y su hermano Guido.
Me dice que se le acercó al Patón y lo primero que le salió fue decirle que ahora definitivamente quedaba en el mayor lugar de la historia de Central porque había logrado lo que nadie hasta el momento, salir campeón como jugador y como técnico y que sin dudas de todas las batallas que vivieron juntos esta era la que más sentíamos en forma visceral.

Guido luego me acota que su hermano ahora siempre muestra su faceta profesional y que puede mostrarse por momentos distante pero que el lo ha visto hacer locuras por Central, además me cuenta una particularidad, que estuvo, Guido, en la libertadores ganada por Liga de Quito, que él entró a la cancha con la bufanda de Central, que aun conserva guardada, que le entregó a Bauza quien estaba emocionado en el banco de suplentes, que fue muy loco como entró ese día al terreno de juego, ese partido lo vio en el estadio junto a Oscar Passet y Gonzalo Belloso.
Además pudo colarse en el Nuevo Gasómetro, al correr atrás de Tinelli quien iba desde el palco esquivando controles y él por detrás.
Y Mendoza no sería la excepción, también vio la jugada y se mandó al terreno detrás del vicepresidente Lucero.
Alli se fundió en un abrazo con su hermano y se sacaron la foto con la copa.

martes, 19 de marzo de 2019

LA OTRA VUELVA


Nos quedamos dormidos, Wally se tiró a la pileta que tiene en el casco del viñedo con mi celular, ahi fueron todas mis fotos y videos del título.
En los festejos se exterioriza sin pensar, y hay lógica que no puede analizarse.
Salimos desde Reducción hasta el aeropuerto con un vecino que se dignó a alcanzarnos y se había contagiado de nuestra felicidad.
Al aeropuerto llegamos a tiempo pero teníamos hambre.
Antes de la sala de pre embarque pedimos lo que había en la carta, sólo unos sandwiches.
Se demoraron en traerlos y cuando vinieron no tenían jamón, ni rúcula ni nada de lo que prometían.
Reclamamos y se demoraron otro tanto en traerlos.
No habíamos hecho el check in en la línea low cost de las nuevas que nos depositaría en Córdoba donde estaba el coche del Fechu Van Tuyne.
En realidad no lo habíamos hecho el Lito y yo, El Fechu y el astrónomo si.
Pero la sorpresa fue para todos, cuando terminamos de almorzar
Ellos pudieron entrar a la sala de pre embarque, nosotros no.
Y en estas líneas no hay lugar donde reclamar, porque todo es virtual y una hora antes se cierran las puertas de todo.
Todavía hoy tenemos dudas de si el vuelo existió porque los que pudieron entrar a la sala de pre embarque no pudieron embarcar porque no había empleados en el mostrador previo al túnel que te deposita en el avión.
Mucho menos en los mostradores externos donde despachás el equipaje y exhibis el pasaje y la documentación.
Fechu y Chispa volvieron,
Con el Fede reclamábamos en cualquier lado.
Esa aerolínea no existe, entre otras palabras nos dijeron.
Pero no estábamos sólos, había un cordobés  y un muchacho de La Plata que se quejaban y escuchaban nuestras charlas.
Teníamos que buscar el auto que Fechu había dejado en Córdoba.
No había micros hasta el otro día y los vuelos eran sólo hacia Buenos Aires con conexión a Rosario con precios desorbitantes.

domingo, 13 de enero de 2019

NIÑOSPLANEROS

Es domingo a la noche y estamos tomando sopa todos menos Rafaela, mi  esposa, quien come yogurt y nos observa desde el sillón.
Yo, en cambio, me bajé al nivel de ellos y me acomodé, encorvado,  en una diminuta silla frente a la mesa de jugar,

Acompaño la cena con una cerveza  y los contemplo. 
Juancito mientras hurga entre las letras del plato tiene la mirada puesta en Disney Channel.
Básicamente estamos en paz y somos felices. Es ese micro momento que en su sumatoria hace que la columna del debe se balancee hacia la felicidad.
Mamá luego se pone a acomodar cosas del día lunes que a mi, en ese momento, no me importan. Porque no es lunes.
Por supuesto, soy consciente que alguien lo tiene que hacer.

Cada tanto Rafa pasa con ropa doblada que lleva desde el lavadero hacia los dormitorios.
O mira con preocupación alguna boleta que hay que pagar.
Por momentos nos observa y sonríe, es que para ella nuestros platos parecen enciclopedias.
Los fideos de letras son una fuente de diversión inagotable,
Por ejemplo hoy se me ocurrió hacer un desafío el cual consistió en escribir el nombre.
El que primero lo lograba ganaba.
Y gané yo, gané posta.
Les gané a estos opas que toman sopa, porque soy un genio. Los hice polvo.
Tomé dos letras P con la cuchara y dos A, y conformé en el borde del plato hondo la palabra "papá".
Para que aprendan.
Y, enojados, se fueron a dormir.
Incluso no se  si Juancito no deslizó algún comentario  alusivo a una vinculación  fraudulenta con mi triunfo.
Como si la consigna no hubiese sido clara.
Yo gané porque Juan recolectó sólo la J y la A, Franca, la de dos años, ni siquiera la F.
Les gané por mucho por lo cual, me parece, que debería ir a jugar a otra liga, me queda chica la de mi casa.
Y en todo caso, si están ofendidos que se jodan por analfabetos.
Yo me rompí el culo estudiando y la meritocracia es así.
Es más fácil quejarse, llorar y hacer berrinches.
Encima comen gratis, no pagan la luz, el gas ni el cable.
Eso si, viven reclamando cosas.
Este país, así, no arranca más.

viernes, 11 de enero de 2019

EL INEVITABLE LAZO DE MAR DEL PLATA CON ROSARIO


Para quienes nacieron en el seno de una familia  de clase media rosarina es muy común que alguna vez lo hayan llevado siendo chico a Córdoba o a Mar del Plata, lo que es decir a  las sierras o a el mar.
Puede que en ello influya la ubicación geográfica de Rosario a diferencia, por ejemplo, de el porteño para quien, probablemente y en líneas generales, sea más común una "escapada" en auto, colectivo o tren hacia la costa atlántica que viajar a la provincia del fernet y el cuarteto.

Estuve este verano en la Perla del Atlántico como tantas otras veces en distintos momentos de mi vida. Fue una tarde en la que el día había amagado con estar nublado y frío, por lo cual con Silvana decidimos ir a almorzar por la zona de calle Guemes y luego de ello caminar por la Avenida Peralta Ramos con el mar como escenografía.
De a poquito el sol comenzaba a salir y la gente se predisponía a acercarse a las playas, olvidando esos planes improvisados y aburridos, sobre todo para los que tienen chicos.

Se me ocurrió alquilar unas bicis en la Avenida Colón y al llegar quien las alquilaba se sorprendió por nuestra iniciativa, como me contactaron nos dijo.
Lo vimos por internet y encontramos tu teléfono, algo muy común en estos tiempos.
El muchacho estaba maravillado con nuestra presencia.
de donde son chicos, nos dijo.
De Rosario, contestamos.
Y ahí sus ojos se abrieron sorprendido y, maravillado, nos replicó: Con razón!, lo que están haciendo con las bicicletas allá es increíble, y empezó a contarnos todo lo que sabíamos en cuanto al fomento de este medio de transporte, bicisendas y alquiler de bicis publicas.
Es algo superador que copiaron muy bien de Barcelona, yo estuve alla averiguando para poder colocar el sistema de alquiler publico acá, es más, hace poco estuve reunido con la gobernadora Vida, nos dijo exhibiendo una foto con la funcionaria.
Pagamos el dia y creo que nos dijo algo asi como devuelvanla cuando quieran, estaba contento por nosotros.
Mientras pedaleaba por Colón hacia el mar empecé a pensar en el inevitable lazo entre Mar del Plata y Rosario, como que de alguna manera nuestra ciudad siempre se las ingenia para estar presente.

Pedaleamos ascendentemente hacia las playas del norte, a la zona del Parque Camet y se me ocurrió buscar el lugar donde la poetiza Alfonsina Storni decidió terminar con su vida, el cual no está muy precisado, un monumento frente a la playa la recuerda. 
Alfonsina, sumida en una profunda depresión, se arrojó desde una de las escolleras, víctima de un mal trance con un amorío o debido a una enfermedad terminal. O ambas. 
Lo que es preciso es que en Mar del Plata y frente al mar decidió ponerle fin a su existencia física.
Quien sabe si, tal vez, en el andar desde el hotel hacia la playa, antes de consumar este acto, no fue rememorando su vida y recordó los tiempos en que vivió en Rosario y con su familia atendía un bar frente a la estación de trenes Rosario Central, allí en la zona donde hoy está la calle Italia y el río.

Nos quedamos un rato contemplando el atardecer y emprendimos el retorno zigzagueando el pueblo recontra nacional y popular que elige las playas del centro como la Bristol, a la vera del Casino y Hotel Provincial, obra de Alejandro Bustillo, un  destacado arquitecto que participó en el anteproyecto del monumento nacional a la bandera.
Mientras esperaba a Silvana que hacía 20 años que no se subía a una bici y la veía esforzarse haciendo peripecias entre lobos marinos de cemento y una ronda inmensa que observaba un espectáculo callejero en el cual el chiste parecía residir en decir malas palabas a los gritos, me acordé del Negro Fontanarrosa, por eso de "no es lo mismo decir sonso que decir pelotudo" y su teoría de porque llamamos malas a algunas palabras: "nos pegan".

Todo esto pensaba hasta que me detuve a contemplar el balcón del casino, mi imaginación viró a la genial escena de la película Los Bañeros más locos del mundo en la que Emilio Dissi, Tío Teo tomando whisky, Gino Renni con la radio que iba pegada a ambas orejas bien ochentosa y Paolo el rockero, incrédulo porque no podían dejar de ganar con el colorado 36, ante la bronca del croupier, el facha Martell. Hagan el ejercicio de buscarla en YouTube, cada vez es más graciosa, tal vez allí resida alguna parte de la primavera Alfonsinista, con cierta luz e inocencia.
Por supuesto, esto que digo, no tiene mucho que ver con Rosario, pero "fue un buen capítulo para recordar" tal como dijo Bart Simpson sobre una escena de Tomy y Daily.


Finalmente, Sil, en un enriedo de gemelos, aductores, cuadrices y bíceps a punto de explotar llegó al sitio donde me encontraba plácidamente meditabundo. Algo agitada, me observó pidiendo clemencia en nuestro andar. Podría tranquilamente llevarla en el caño y no sería mucho esfuerzo, pero no se lo ofrecí por su militancia feminista, ella está empoderada y yo la recontra banco en esto.
No hay nada como la igualdad entre el hombre y la mujer y los roles entre nosotros están bien definidos.
Ella maneja el auto y yo lavo los platos.

Continuamos nuestro paseo con el próximo destino, el palacio Medieval llamado Torreon del Monje.
Atamos las bicis y entramos, ni bien cruzamos la puerta a la derecha nos topamos con un cuadro que tiene la foto del Negro Olmedo, la contemplé en detalle, a su lado estaba Jorge Porcel. Hay una botella de vino, de soda y una seven up.
Recordé una crónica sobre la noche en que se tomaron varias botellas de champán allí hasta el amanecer.
Seguramente otra época de Mar del Plata en los ochentas, un costado mas convulsionado, de locura y de falopa, de teatros atiborrados de gente y el jet set vernáculo del entonces paseándose por la noche o alojándose en caserones del hermoso barrio Los Troncos.
Vimos varios cuadros en los que estaba el dueño del torreón con varios famosos, googlee su nombre, pero había fallecido en el 2013, me hubiera gustado hablar con el, seguro hubiera escuchado un montón de historias que tenía para contar.
Quise subir a la planta superior y le pregunté a una moza que pasaba apurada quien con cara de culo me dijo que no estaba habilitado para los clientes.
Nos acercamos al muelle que es oficia de balcón al mar, una ex vedette a la cual le pasaron los años como una aplanadora le contaba a un movilero de un programa de chimentos sobre la época en que trabajaba con Mateyco.
Finalmente decidimos continuar viaje y fuimos en busca de nuestras bicis.
Bordeamos el edificio Maral 34, desde el cual Alberto Olmedo voló al cielo, frase que leí en un texto de infobae el cual recomiendo.
Mire el balcón, en la bolsita, pensé en Susana Romero, en Albertito que estaba en su panza a quien años después conocí y fuimos a tomar una birra al fugaz bar El Justicialista de calle Pellegrini una noche en que aparecipo Hugo Moyano que venía de dar un discurso en la UCA. Se que me voy por las ramas y el relato se torna muy barroco, pero no lo puedo evitar, vinculo muchas cosas que siento que me pasan al mismo tiempo, me gusta asociar y buscar señales, como esta, la del inevitable lazo que hay entre Mar del Plata y Rosario.
Y seguimos andando, el próximo destino ya con el día totalmente recompuesto será el primer balneario de Punta Mogotoes, viniendo desde el norte, la reserva o pajas blancas.
Alli está toda la familia de Sil, tios, tias, primos, sobrinos, hermanos. Son un montón, son los Campanelli posta, se aman, se pelean se vuelven a amar.
La dejo cuando se pone a tomar mate y a hablar de temas triviales, es que no quiero evadirme de mi pensamiento que busca nexos entre mi ciudad y esta.
Siento el olor a puerto y al meo de los lobos marinos que se mezcla en el viento con la sal y la arena.
A quienes se les esta terminando  las vacaciones hacen un esfuerzo y congelan sus genitales en el mar.
Es un espectáculo.
En el cielo, un lunático hace piruetas con un avión rojo. La playa mira sorprendida, rien, aplauden, tal vez producto de la inconciencia. Argentina es un lugar alucinante hasta que pasan las tragedias y nadie tiene la culpa.
Camino solo por la playa y, por supuesto , veo casacas de equipos de fútbol de Rosario.
Paso por el balneario numero 12 y me encuentro con el Puma Rodriguez, con quien al final no hice la entrevista que tenia pleaneada, el Puma es una foto imborrable de Rosario en los noventas.
Acaba de salir en vivo para TyC sports que todos los veranos monta un estudio en ese balneario.
Seguro estuvieron hablando de la Copa Argentina que acaba de ganar Central.
Y prosigo, buscando más conexiones.
Pienso en los dos submarinos nazis que aparecieron en esa playa en 1945, pensar que parte de esa tripulación seguro estuvo residiendo en Rosario entre otros lugares del país donde fueron forjando un nuevo destino.
A lo lejos diviso el faro y se que más allá está el complejo  hotelero de Chapadmadal creado por juan domingo peron, en mi cabeza comienza a redoblar cual bombo del rosarino Tula la voz de Silvana diciéndome que vuelva, no lleve el teléfono, algo en mi conciencia me invita a volver porque todos quieren levantar campamento.
Asi que pego la vuelta.
Al llegar están todos acomodando las pertenencias, quitándose la arena, poniéndose una remera, un short, dejando ordenada la carpa para el otro día.
Y finalmente nos vamos, por la ventanilla del auto veo el predio de Aldosivi y luego en el barrio del puerto las pintadas con tiburones, los colores son azul y verde. Por momento me siento un poco en el barrio de Arroyito.
Antes de llegar a destino pasamos por la casa de Maria Victoria Ocampo, pienso que por allí pasaron grosos como Borges y Bioy Casares. No se si alguna vez anduvo un rosarino destacado, que siempre lo hay, por allí.
Le pido a Silvana que pare, que quiero bajarme ahí.
No muy a gusto me concede el pedido y me acerco a la puerta, un cartel me indica que el horario de visitas es hasta las 18 hs.
Quise asegurarme que un rosarino deje su huella allí, pero no me dejaron.
De todas maneras el lazo es inevitable.

miércoles, 2 de enero de 2019

DE TACO


Salen los equipos a la cancha en Sarandí ante un estadio con sus gradas vacías.
Desde atrás de una de las tribunas se escucha la pirotecnia y se ve el humo azul y amarillo, desde las vías del tren un puñado de canallas se hace sentir.

Los equipos van al círculo de la mitad de cancha y levantan las manos.

El Colo Gil, el lanzador por excelencia de Central acomoda la pelota en el córner, en la esquina izquierda del ataque canalla.
El Colorado tiene ambos brazos en jarra. 
Los jugadores, allá en el área son un remolino de camisetas mezcladas.
El árbitro Patricilio Lousteau pita y el silbato se oye en todo Sarandí.
El Colo le pega con su botín izquierdo al esférico y, al conectarlo, el impacto produce un sonido seco y fuerte.
La pelota viaja hacia el área, pica endiablada en la grama y el Chaqueño Germán Herrera, ese jugador surgido en las inferiores, de gran trayectoria y sacrificio, ese que siempre está, ese que ya le había hecho dos goles en dos clásicos anteriores a Newells, los cuales forman parte de una racha inédita en el historial, se antepone a todos, para rosar con el taco de su botín derecho la pelota y desviarla hacia el arco de Alan Aguerre, elevándola ante la quietud de Héctor Fértoli quien se queda tomado del palo derecho, estático, para toda la eternidad, mientras el balón le pasa por arriba de su humanidad.
Y es Gol.
Y es Gooooool!
Y es Gooooooooooooooooooooooooooooooool!.


lunes, 17 de diciembre de 2018

LA PREVIA DEL TACO


La posiblidad de jugar el clásico rosarino  estaba latente porque Newells venía por la otra llave por lo cual una vez que pasamos el partido ante Temperley en Córdoba, una vez más por penales ,comenzaron las especulaciones en torno al escenario posible y fecha del partido.
Cada cual atendió su juego.
Por un lado las dirigencias de ambos clubes, por el otro las autoridades de la provincia de Santa Fe y la tercera pata de la mesa, la organización de la copa argentina.
El espíritu de esta competencia es la disputa de los partidos en cancha neutrales con parcialidades de ambos equipos, a diferencia que la hoy denominada superliga donde solo acceden los locales. Como si se tratara de una para- realidad.
Newells quería disputarlo lo antes posible mientras que Central quería dejar pasar unos días tal como le habían adelantado desde Copa Argentina, según sus propios directivos. Había jugadores que acarreaban molestias y mientras más tiempo pasara más chances tenían de llegar bien.
Era un partido de alto riesgo por el traslado de las dos hinchadas por lo cual se fueron cerrando las posibilidades de disputarlo en otra provincia que no sea Santa Fe.
Se barajó la cancha de Colón y la opción de jugarlo en alguna de Rosario, decidiendo el estadio por sorteo.
Luego se convocó a una reunión con ambos clubes, organismos de seguridad y organizadores de la copa pero el teléfono descompuesto hizo que los últimos el día y lugar estipulado acudan.....a la capital de la provincia de Santa Fe y no en la sede de la gobernación ubicada en Rosario donde si se reunieron directivos de Newells y Central.

Todo estaba muy contaminado, muy hablado.
El clásico siempre comienza a disputarse con antelación pero en este caso había mucha tela para cortar. No estaba definido ni la fecha ni el estadio.

Finalmente desde la copa decidieron jugarlo el jueves 1 de noviembre en la cancha de Arsenal ubicada en la localidad de Sarandí provincia de Buenos Aires y sin público.
Pero para que el castigo sea a un mayor no sólo le quitaron la posiblidad de viajar a los hinchas sino que, además, pusieron un horario, el de las 15.30 hs  en el que mucha gente esta abocada a obligaciones.

Ese día Rosario era un hervidero, quienes pudieron se desatendieron de sus trabajos y estudios.
Quienes no, vivieron el partido en oficinas y fábricas donde el aire se cortaba con un cuchillo.

Yo pude arreglarme en el trabajo y a las 15 hs me vino a buscar Mario con su taxi, con quien había quedado el día anterior.
Bv Rondeau estaba desierto. La gente le escapaba a la calle como si se tratase de un feriado.
Marito me hablaba del partido, de las posibilidades, de como estában los equipos.
En cuanto a nombres Central tenía mejor plantel pero veníamos jugando muy mal y en el torneo no lográbamos levantar cabeza, en otro orden Newells estaba envalentonado al haber obtenido algunos puntos luego de un período de sequía.

En la semana previa se había viralizado un audio con el anonimato y la impunidad que imprime el whatsapp que hacía alusión a una supuesta enfermedad que tenía el Patón Bauza. Es increíble la entidad que le dan muchas personas automáticamente a estas cuestiones, parecería ser que es la verdad revelada y comparten el material o la noticia de forma apresurada, corriendo atrás de la novedad.
Con la intención de tal vez hacer una broma muy pesada o simplemente boicotear a Central aparecen estas cosas. Lo loco es los mismos hinchas enviándolo en una especie de autoboicot.
Como le gusta a las personas el morbo.



Me bajé en la casa de Wally Buhler, en Arroyito, donde cada vez que había un compromiso de alta tensión nos reunimos, en su quincho, con el decorado de un cuadro hermoso del arquitecto Oscar Vernier, en el que puede apreciarse pintado sobre vidrio el Gigante de Arroyito, el río y el puente hacia Victoria, el cual el autor agregó pintándolo con un dedo en una ocasión en que cenaba allí y Freddy le hizo la observación de que faltaba el puente dado que se construyó después que se hizo esta magnífica obra la cual tiene un detalle que la hace aún más bella, las luces del Gigante se encienden en la oscuridad.

Allí como es habitual, estábamos reunidos un montón, Beatriz, nos iba abriendo a medida que llegábamos y había un animal muerto asándose en la parrilla, la heladera atiborrada de cervezas y varios tubos de vino Buhler sobre la mesa.
El Chiqui Tessandori, una vez más, recordaba su teoría de que cada vez que en alguna competencia se cruzaba en el camino Temperley, Nob o San Lorenzo, Central daba la vuelta. Yo presagié que el ganador del clásico salía campeón.
Las pulsaciones estaban a mil, sin dudas ese partido iba a marcar parte de la historia de la ciudad, era un mano a mano, a todo o nada.
Los antecedentes eran favorables al Nuestro, cada vez que nos enfrentamos en partidos eliminatorios Central había salido airoso.
Estaba el Rama Mateo, Ale Perez, Fede Méndez, los hermanos Risaletto, Juampi Nieto, Leandro  Morales -el astrónomo-, entre otros.
Extrañamente no estaba el Lito quien se había mudado al lado de Wally.Ttodos preguntaban por él hasta que mandó una foto a uno de los grupos mostrando que estaba en la cama de un sanatorio, acaban  de operarlo de un dedo en el cual le colocaron un clavo y un alambre que sobresalía desde la yema. Todo como consecuencia de una lesión producto de un partido de la liga en la cual jugamos los sábados en el club Sorrento, ex Agua y Energia.
Su ausencia se hacía sentir, El lito grita, tira con cosas, hace chistes.
El otro que no vino fue Bart, Anibal Saluzzi, con quien en una época viajábamos un montón de visitantes en su fiat rojo, escuchando Ramones al palo, hermosa época, una vez fuimos con el y el lito a la cancha de Chacarita y nos quedamos en la previa en un bar donde habia una peña de las dos hinchadas amigas y nos perdimos los tres goles de central, me acuerdo que quise suspender las dos cervezas que pidio lito porque ya habia empezado el partido y el que atendia muy amablemente y sin haberlas destapado me contesto "ya estan pedidas", por supuesto no hubo lugar a la discusión por lo cual empinamos y desde alli escuchamos los tres goles casi seguidos.
Bart ese día no asistió a lo de Wally porque Florencia dio a luz a su segunda hija.

El otro tema era el porque no ibamos a jugar con la remera titular, para ese partido se había dispuesto jugarlo con la alternativa, este fue otro de los motivos de charla en la previa. Sin dudas estos cotejos ameritan jugarse con la tradicional. Tiempo después me enteré que del club optaron por jugar con la casaca suplente debido que a tenían el dato certero de que a la remera titular  le habían hecho trabajos de magia negra, los famosos "gualichos"






Por los cuartos de final enfrentamos a Newells y el partido se terminó jugando en Sarandí, sin público debido a una sucesión de hechos en los cuales las partes intervinientes no se ponían de acuerdo.
Newells querìa jugarlo en una fecha, Central en otra, cada uno atendiendo sus conveniencias.
Por otro lado estaba el tema del Estadio y la ciudad.
Finalmente desde la organización e la copa elegieiron la cancha de Arsenal.