lunes, 17 de diciembre de 2018

LA PREVIA DEL TACO


La posiblidad de jugar el clásico rosarino  estaba latente porque Newells venía por la otra llave por lo cual una vez que pasamos el partido ante Temperley en Córdoba, una vez más por penales ,comenzaron las especulaciones en torno al escenario posible y fecha del partido.
Cada cual atendió su juego.
Por un lado las dirigencias de ambos clubes, por el otro las autoridades de la provincia de Santa Fe y la tercera pata de la mesa, la organización de la copa argentina.
El espíritu de esta competencia es la disputa de los partidos en cancha neutrales con parcialidades de ambos equipos, a diferencia que la hoy denominada superliga donde solo acceden los locales. Como si se tratara de una para- realidad.
Newells quería disputarlo lo antes posible mientras que Central quería dejar pasar unos días tal como le habían adelantado desde Copa Argentina, según sus propios directivos. Había jugadores que acarreaban molestias y mientras más tiempo pasara más chances tenían de llegar bien.
Era un partido de alto riesgo por el traslado de las dos hinchadas por lo cual se fueron cerrando las posibilidades de disputarlo en otra provincia que no sea Santa Fe.
Se barajó la cancha de Colón y la opción de jugarlo en alguna de Rosario, decidiendo el estadio por sorteo.
Luego se convocó a una reunión con ambos clubes, organismos de seguridad y organizadores de la copa pero el teléfono descompuesto hizo que los últimos el día y lugar estipulado acudan.....a la capital de la provincia de Santa Fe y no en la sede de la gobernación ubicada en Rosario donde si se reunieron directivos de Newells y Central.

Todo estaba muy contaminado, muy hablado.
El clásico siempre comienza a disputarse con antelación pero en este caso había mucha tela para cortar. No estaba definido ni la fecha ni el estadio.

Finalmente desde la copa decidieron jugarlo el jueves 1 de noviembre en la cancha de Arsenal ubicada en la localidad de Sarandí provincia de Buenos Aires y sin público.
Pero para que el castigo sea a un mayor no sólo le quitaron la posiblidad de viajar a los hinchas sino que, además, pusieron un horario, el de las 15.30 hs  en el que mucha gente esta abocada a obligaciones.

Ese día Rosario era un hervidero, quienes pudieron se desatendieron de sus trabajos y estudios.
Quienes no, vivieron el partido en oficinas y fábricas donde el aire se cortaba con un cuchillo.

Yo pude arreglarme en el trabajo y a las 15 hs me vino a buscar Mario con su taxi, con quien había quedado el día anterior.
Bv Rondeau estaba desierto. La gente le escapaba a la calle como si se tratase de un feriado.
Marito me hablaba del partido, de las posibilidades, de como estában los equipos.
En cuanto a nombres Central tenía mejor plantel pero veníamos jugando muy mal y en el torneo no lográbamos levantar cabeza, en otro orden Newells estaba envalentonado al haber obtenido algunos puntos luego de un período de sequía.

En la semana previa se había viralizado un audio con el anonimato y la impunidad que imprime el whatsapp que hacía alusión a una supuesta enfermedad que tenía el Patón Bauza. Es increíble la entidad que le dan muchas personas automáticamente a estas cuestiones, parecería ser que es la verdad revelada y comparten el material o la noticia de forma apresurada, corriendo atrás de la novedad.
Con la intención de tal vez hacer una broma muy pesada o simplemente boicotear a Central aparecen estas cosas. Lo loco es los mismos hinchas enviándolo en una especie de autoboicot.
Como le gusta a las personas el morbo.



Me bajé en la casa de Wally Buhler, en Arroyito, donde cada vez que había un compromiso de alta tensión nos reunimos, en su quincho, con el decorado de un cuadro hermoso del arquitecto Oscar Vernier, en el que puede apreciarse pintado sobre vidrio el Gigante de Arroyito, el río y el puente hacia Victoria, el cual el autor agregó pintándolo con un dedo en una ocasión en que cenaba allí y Freddy le hizo la observación de que faltaba el puente dado que se construyó después que se hizo esta magnífica obra la cual tiene un detalle que la hace aún más bella, las luces del Gigante se encienden en la oscuridad.

Allí como es habitual, estábamos reunidos un montón, Beatriz, nos iba abriendo a medida que llegábamos y había un animal muerto asándose en la parrilla, la heladera atiborrada de cervezas y varios tubos de vino Buhler sobre la mesa.
El Chiqui Tessandori, una vez más, recordaba su teoría de que cada vez que en alguna competencia se cruzaba en el camino Temperley, Nob o San Lorenzo, Central daba la vuelta. Yo presagié que el ganador del clásico salía campeón.
Las pulsaciones estaban a mil, sin dudas ese partido iba a marcar parte de la historia de la ciudad, era un mano a mano, a todo o nada.
Los antecedentes eran favorables al Nuestro, cada vez que nos enfrentamos en partidos eliminatorios Central había salido airoso.
Estaba el Rama Mateo, Ale Perez, Fede Méndez, los hermanos Risaletto, Juampi Nieto, Leandro  Morales -el astrónomo-, entre otros.
Extrañamente no estaba el Lito quien se había mudado al lado de Wally.Ttodos preguntaban por él hasta que mandó una foto a uno de los grupos mostrando que estaba en la cama de un sanatorio, acaban  de operarlo de un dedo en el cual le colocaron un clavo y un alambre que sobresalía desde la yema. Todo como consecuencia de una lesión producto de un partido de la liga en la cual jugamos los sábados en el club Sorrento, ex Agua y Energia.
Su ausencia se hacía sentir, El lito grita, tira con cosas, hace chistes.
El otro que no vino fue Bart, Anibal Saluzzi, con quien en una época viajábamos un montón de visitantes en su fiat rojo, escuchando Ramones al palo, hermosa época, una vez fuimos con el y el lito a la cancha de Chacarita y nos quedamos en la previa en un bar donde habia una peña de las dos hinchadas amigas y nos perdimos los tres goles de central, me acuerdo que quise suspender las dos cervezas que pidio lito porque ya habia empezado el partido y el que atendia muy amablemente y sin haberlas destapado me contesto "ya estan pedidas", por supuesto no hubo lugar a la discusión por lo cual empinamos y desde alli escuchamos los tres goles casi seguidos.
Bart ese día no asistió a lo de Wally porque Florencia dio a luz a su segunda hija.

El otro tema era el porque no ibamos a jugar con la remera titular, para ese partido se había dispuesto jugarlo con la alternativa, este fue otro de los motivos de charla en la previa. Sin dudas estos cotejos ameritan jugarse con la tradicional. Tiempo después me enteré que del club optaron por jugar con la casaca suplente debido que a tenían el dato certero de que a la remera titular  le habían hecho trabajos de magia negra, los famosos "gualichos"






Por los cuartos de final enfrentamos a Newells y el partido se terminó jugando en Sarandí, sin público debido a una sucesión de hechos en los cuales las partes intervinientes no se ponían de acuerdo.
Newells querìa jugarlo en una fecha, Central en otra, cada uno atendiendo sus conveniencias.
Por otro lado estaba el tema del Estadio y la ciudad.
Finalmente desde la organización e la copa elegieiron la cancha de Arsenal.

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