martes, 11 de diciembre de 2018

FAMILIA BUHLER

Desde hace un tiempo se hizo una costumbre visitar una vez al año la finca de la Familia Buhler ubicada en la provincia de  Mendoza, más precisamente en la pequeña localidad de Reducción, departamento Rivadavia.
Allí acude un grupo de amigos del que formo parte y está unido, básicamente, por el Club Regatas, con el fin de realizar una especie de retiro espiritual, con un fuego constante en la parrilla o en el horno, visitando bodegas o simplemente contemplando la cordillera de Los Andes mientras las aves son la banda de sonido de tan imponente paisaje.

Wally es el hermano mayor de los Buhler, a quien le sigue Juana y el menor Cristian. La madre de ellos se llama Beatriz Bessano y el padre Aflredo Gerardo Buhler, mentor e ideólogo de la finca en cuestión cuando era un páramo.

En ese lugar, "Freddy" fue gestando un sueño, una casa, una pileta, un lago artificial y una cancha de fútbol de once jugadores para compartir entre amigos y familiares.
Todo este sitio de ensueño se encuentra rodeado de viñedos de donde sale la uva para fabricar el vino que lleva el apellido de la familia, algo que fue impulsado por Wally años después del deceso de su papá, un invierno con nieve en la zona de Los Penitentes, producto de un accidente de tránsito.

Corría el año 2008  y Fredy era vice presidente de Rosario Central siendo factotum de la adquisición para el Club del predio de Arroyo Seco.
La noticia cayó como un verdadero baldazo de agua fría, recuerdo que, inmediatamente, me comuniqué por teléfono con mi amigo Seba Candotto, quien lo había acompañado a Freddy durante la campaña y en ese entonces, era el jefe de prensa del club siendo yo el encargado del sitio web desde el cual dimos la noticia y condolencias.

Recuerdo que antes de las elecciones en el club, y en ocasión del cierre de la campaña de la lista Mística Canalla, acudimos con mi hermano, el astrónomo Leandro "Chispa" Morales.
 Esa lista estaba encabezada por el ex intendente de Rosario Horacio Daniel Usandizaga, figura impulsada por un nutrido grupo de jóvenes con mucha energía, quienes habían bautizado a la agrupación.
Esa noche Fredy tomó el micrófono desde el techo de la casa que oficiaba de búnker político y tuvo sentidas palabras para con el club, al borde de la emoción.
Todo era ilusión. Central venía de una intervención judicial tras sucesivas malas administraciones.
Recuerdo que Usandizaga cerró la noche con la promesa de un Central Campeón.
Mi amigo de la época del colegio, Tomás Bondino, quien hacía sus primeras armas en el diario La Capital y estaba grabando todo lo que acontecía se me acercó y me dijo "acá tengo un título, este tipo está diciendo que los va a sacar campeones".
Ocho técnicos pasaron durante los dos años y medio de su gestión en la cual su hijo Manuel fue el asesor futbolístico, hubo renuncias masivas y culminó con el descenso en el 2010.
Luego de  tres durísimos años jugando en el Nacional B el club se puso de pie cimentado en el apoyo y compromiso de su gente. Aumentó considerablemente el número de socios y hubo un muy buen trabajo en inferiores, la inagotable cantera Canalla de la cual la primera división se ha ido nutriendo a través de su historia volvió a dar sus frutos bajo la gestión de la agrupación Raza Canalla, impulsada por el ex jugador Gonzalo Belloso y Norberto Speciale como presidente.
En el 2014 El Foro Canaya Unidos se impuso por abrumadora mayoría en los comicios con el equipo  clasificado a la final de la Copa Argentina.
El partido se disputó en el estadio Bicentenario de San Juan ante Huracán del barrio porteño de Parque Patricios.
Tras empatar en cero durante los noventa minutos llegaron los penales. El Globo empezó errando la tanda y Central pudo ponerse en ventaja en un momento de la misma por 3 a 1 pero el muy buen arquero Caranta erró su remate y Wanchope Ábila puso la paridad ,que luego se dirimiría en los "mano a mano" y fue favorable para los de Parque Patricios.
Tras este partido el director técnico Miguel Angel Russo, con quien Central había ascendido, presentó su renuncia y para fin de año, más precisamente el 14 de diciembre se anunció a Eduardo Germán Coudet como d.t.
Con "El Chacho" Central tuvo fútbol de alto vuelo e intensidad que lo llevó a ganar el reconocimiento  de todo el ambiente del fútbol, poner al club en el plano internacional y disputar dos finales de Copa Argentina, ambas en el estadio Mario Alberto Kempes de Córdoba. Una de ellas ante Boca en el 2015 y la siguiente ante River en el 2016, las dos perdidas, la primera recordada por siempre como la "final de Ceballos", por el apellido del árbitro de bochornosa actuación y la otra por ser la "final de los dos penales" en la que al River de Marcelo Gallardo le cobraron dos.

Viajé a las tres lo cual  desde Rosario se traduce por vía terrestre, ida y vuelta, en unos 3600 kilómetros recorridos, casi lo mismo que la extensión del territorio argentino de sur a norte.
También debido a esta experiencia puedo dar fe que la tercera no es la vencida, contradiciendo la expresión popular.
La que nos tocó jugar en el 2018 no podía ser la excepción porque, de lo que también puedo dar fe, es que con Central ocurre algo que lo describe muy bien un trapo, uno que tiene dos palabras muy escuetas en letras azules y fondo amarillo que anuncia : "Fe Ciega".

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